viernes, mayo 26, 2006

Ropa

Terminando una época

Mis primas Sara y Paola están dispuestas a transformar mi ropero, y han afilado su ya de por si cortante criterio con respecto a las prendas.

Hay una camisa rosada que me encanta. Me la regalaron mis tías maternas pues saben como me gustan esos colores. Pero analizándola en detalle, ven que me queda grande (¡y yo que vivía tan contento porque no me ahorcaba!). Además no me combina con ninguna corbata (yo me la ponía con la roja, la rosada, etc.). Eliminada.

Hay una polo verde y blanca con rayas azules. Es el último regalo que me hizo mi papá. La conservo pero no me la pongo muy seguido... Pero ellas dicen que me queda muy pequeña, que se nota que es muy vieja, que el cuello está deteriorado... Eliminada.

Observan la camisa verde fosforescente que casi no uso, y que también me regalaron mis ultra conservadoras tías maternas (como me siguen la corriente con los colores ácidos). Pero ellas dicen que ese verde se ve aterrador en Bogotá. Que cada vez que me la ponga voy a torturar al que tenga resaca... Eliminada.

Se ocupan ahora de mi buzo negro... Que está muy ancho, que ese cuello tortuga anchado se ve terrible.... Que esas mangas... (Y yo que me sentía tan bien vestido, ¡increíble!) Claro: Eliminado.

(Hemos ido de compras en la tarde y ahora tengo una ropa muy chévere que mi prima Sara me ha ayudado a escoger. Es que eso de vestirse bien para mi es un tema desconocido. Pero me ha gustado lo que veo en el espejo, así que les creo cuando eliminan mi ropa vieja)

Se va mi viejo jean azul una talla mayor que la mía, que siempre logré acomodarme de alguna manera. Lo acompañan mis viejas pantalonetas en un material que según mis asesoras no se usa hace una década. Mi chaqueta china que compré hace un año me queda corta de manga (¡Soy víctima de la invasión China!) así que a alguien le quedará mejor
(¡Raulito, ni que no tuviera ropa!).

Hay bastantes cosas en buen estado. Aquí en Colombia hay mucha gente que a veces no tiene para vestirse adecuadamente. Mi tía, siempre tan piadosa, ya está pensando en los mendigos que van a la parroquia, y lo contentos que se van a sentir con esa ropa que el par de "verdugos fashion" han dado de baja de mi closet. Ella siempre está pensando en los demás...

Quieren arrebatarme mi gorra del Atlético Nacional... ¡imposible! De aquí se puede ir todo menos esa gorra verde. Veeeeeeerde. Luego de una intensa defensa, mi gorra se ha salvado de que la separen de mí. Y saber que casi no la uso... Pero es mi gorra de Nacional y me la regalaron dos primitos de 9 y 7 años. Es algo que no podré regalar nunca...

Ahora mi closet es diferente. 7 años de ropa pasada de moda se han ido para siempre. Llevan en sus fibras historias, recuerdos de personas queridas, decepciones de regalos que no llegaron, y la evidencia de un total desinterés por la moda por parte de su propietario...

Es chévere tener quien lo asesore a uno sin contemplaciones. Y quien lo apoye a uno en temas que no domina... Este rato saliendo de ropa vieja ha sido bastante intenso. Ya son las 11:30 PM de este especial sábado y es hora de dormir.

Espero que uno que otro recuerdo triste, se vaya con mis medias blancas...

1 Comments:

Blogger MAXIMON said...

jajaja, las mujeres sabrán de modas y podrán hacer lo que quieran pero jamás sabrán de fútbol y meterse con un gorro/camiseta/bandera del equipo preferido de uno (perdón por el sexismo).
Ojalá que con la purgación de tu vestimenta, surjan recuerdos mas placenteros.

10:50 a. m.  

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