martes, abril 25, 2006

La lluvia

"No te quedes así mirando la lluvia que pareces loco" dijo jocosamente un amigo...

Ir por las calles y sentir el agua que golpea contra el paraguas, mientras los charcos ya se apoderaron de los zapatos y de la parte más baja de los pantalones. Sentir la humedad en la piel mientras las piernas devoran camino en busca de un "no sequé".

Y vivir el afán de la calle y el vuelo del agua al paso rápido de los automóviles. (Me gusta como la gente (incluyéndome) realiza complicados movimientos con sus sombrillas, tratando de avanzar de manera eficiente entre la multitud)

Oír el sonido de las miles de gotas que golpean a cada instante contra el piso, componiendo una improvisada sinfonía, aparentemente inconexa, pero que algún oído especialmente maleducado, seguro descifrará.

Y encontrar en el inicio de la lluvia espontáneas figuras en el piso, provocadas por la sana rivalidad entre las gotas y los aleros de las casas... Y otras figuras en la ropa de la gente...

¿Como no amar a los que avanzan entre el aguacero, a paso lento, sin importarles ni un poco esta improvisada ducha callejera? ¿Cómo no amar la calma de sus pasos y esa dulce indiferencia de su rostro?

¿Y como no disfrutar de la ingenuidad e inocencia (y un poco de picardía) de los niños que le dan patadas al agua, para bañar a la gente que pasa?

¿Y en una serie de días calcados y que a veces parecen producidos en serie, como nos sentir un poco de libertad, después de la furia de verte bañado por el agua que una buseta levantó de un charco?

Ya está escampando.

1 Comments:

Blogger Leodegundia said...

Yo también adoro la lluvia.
n beso

10:48 a. m.  

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